El fraude del atún rojo

No es sorpresa para nadie que los fraudes relacionados con la venta de comida están en todas partes, sobre todo si se trata de tipos de pescados. A nivel europeo se denomina fraude alimentario todo aquello que viola la normativa alimentaria cometida intencionalmente para el beneficio económico a costa de engañar al consumidor.

El atún rojo es uno de esos peces que ha sufrido fraude alimentario. A lo largo de los años, no solo en Europa, sino en todo el mundo, se han vuelto comunes los diferentes tipos de fraude del atún rojo, ya sea hacerlo pasar por otra especie, vender como fresco algo que no lo está, pesca en lugares ilegales o manipular el color real del pescado.

El atún rojo es un pescado muy buscado y muy apreciado en la gastronomía general. Con él puedes realizar diferentes recetas culinarias: en conserva, a la plancha, crudo, entre otros. Es un pescado muy versátil con el que se pueden realizar platos maravillosas. Debido a la alta valoración de su especie, el fraude ha sido mayor, por lo que no está de más identificar las estafas para no ser engañados.

Tipos de fraudes en la venta de atún

En primer lugar, no existe una sola forma de estafar a una persona en la compra-venta de atún rojo. Además de ser una práctica ilegal, el fraude del atún rojo puede ocasionarle al consumidor riesgos en su salud y la de quienes los rodean.

Estos son los tipos más comunes de fraudes en la venta de atún rojo:

Hacer pasar otras especies como atún rojo

La sustitución de una especie por otra de menor valor es lo más común en cuanto a fraude alimentario de pescados. Incluso una de las más sencillas de ejecutar, sobre todo si el pescado se vende despiezado, como en el caso del atún rojo, pues no se verán su cabeza, aletas, cola u otras partes que rectifiquen su verdadera especie.

El fraude de este tipo consiste en hacer pasar un pez de menor valor por el atún rojo, el cual es más caro. Para el año 2017, el CSIC detectó comercios mayoristas de atún con un 40% de fraude. Incluso el 73% eran sustituidos por otras especies que no eran realmente atún rojo.

La venta de atún congelado como fresco

Existen normas en cuanto a la temperatura en la venta de pescado fresco. Según la legislación europea, en el momento de ser capturado el pez este debe ser congelado con una temperatura igual o inferior a -18 Cº y mantenerlo de esa forma. Los que ya están enlatados se congelan en salmuera a una temperatura igual o inferior a -9 Cº. Fuera de esto, puede haber daños en la salud del consumidor.

El fraude salió a la luz cuando, en 2018, la Guardia Civil incautó 45 toneladas de atún que se venderían ilegalmente. Este era conservado como atún de lata y se vendía a empresas conservadoras. El excedente se comercializaba al por menor como un producto fresco cuando en realidad estaban descongelándose. Aplicando este método, el precio, que era menor a 3€ por kilogramo, pasaba a ser 14€ por kilogramo.

Manipular el color del atún

Al pasar el tiempo en el que un producto está en su vida útil, ya no puede ser comercializado. Sin embargo, el producto se manipula para que la apariencia sea ‘’fresca’’ y se pueda vender al consumidor. Esto se lograba con tintes naturales, como la remolacha y otros, para que adquiriera el tono rojo del atún. Al no cumplir con las normativas higiénicas las personas que lo consumían corrían riesgos en materia de salud.

De esta forma, el vendedor no perdía tanta mercancía. Aunque con esta técnica se vendía el atún más económico, el dueño lograba un ingreso de 23 millones de euros aproximadamente según la Guardia Civil. En 2018 se detuvieron a aproximadamente 80 personas relacionadas con este comercio ilegal.

¿Cómo detectar el fraude del atún rojo?

A pesar del comercio ilegal que aún ronda en los establecimientos, es posible detectar cuándo hay fraude de atún rojo. Si conoces los tipos de fraudes y estas técnicas puede que no seas engañado por el vendedor de la pescadería.

  1. La etiqueta: Es una norma obligatoria en los productos pescaderos tener una etiqueta que identifique la procedencia del producto. Así, aunque no veas el pescado sin despedazar, sabrás de dónde proviene y si realmente es lo que se vende.
  2. Líquido: Al apretar el producto debe salir sangre de él. Es lo más natural y a veces no sucede. Sin embargo, en caso de ser apretado si suelta algún líquido que no es la propia sangre hay que sospechar de él.
  3. El precio: Si el atún que pretenden venderte como rojo esta ‘’en oferta’’ o a precio muy bajo, hay que sospechar. Anteriormente el atún patudo era vendido como atún rojo a 12€ el kilo, cuando en realidad esta especie (patudo) costaba 9€ y el atún rojo rondaba los 20,4€.
  4. Color: De los métodos más confiables para detectar si realmente es atún rojo u otra especie. El producto original no presenta un color uniforme, sino que tiene diferentes grados de rosado dependiendo de la parte del pescado. Las partes más pegadas a la piel son más claras. Las partes más pegadas a la espina del pescado suele ser más rojas u oscuras.

Riesgos de salud pública por vender atún

Para el año 2017 en Ministerio de Sanidad español confirmó más de 150 casos de intoxicación por consumir atún en mal estado. Incluso ese mismo año se presentaron 15 alertas por concentración de histamina en el atún (cuando el pescado, aun estando congelado, no es apto para el consumo).

La histamina es una sustancia que de por sí está en nuestro cuerpo. Por ello, al tener algún tipo de alergia, tomamos antihistamínicos. Al tener elevada histamina en el cuerpo y de un solo golpe aparecen síntomas como cefalea, enrojecimiento de la piel, náuseas, vómitos, entre otros. Se dice que es como tener una reacción alérgica extrema. Algunos casos son controlados desde casa y otros requieren de hospitalización.

Para prevenir este tipo de riesgos a la salud, lo mejor que puede hacer el consumidor es conocer los tipos de fraudes del atún rojo y saber cómo evitarlos. Además, comprar en sitios de confianza, pedir la etiqueta legal obligatoria y mantener la cadena de frío necesaria para su ingesta, pues al cocinar el pescado la histamina no desaparece.

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