Boletus en La Rioja

¿Conoces qué es el Boletus? Se trata de un tipo de hongo blanco comestible muy frecuente en España. Es conocido con otros nombre como Hongo pambazo, seta calabaza, seta de calabaza o sencillamente calabaza. Por lo general esta especie fructifica desde finales del verano hasta finales de otoño. Abunda en bosques con suelos de tipo ácidos de frondosas, sobre todo en coníferas. También es bosques de pino, roble, encina y haya.

El Boletus es de las setas más vistas en toda La Rioja. La verdad, tanto las setas como los hongos se dan muy bien en esta zona de España y los pueblerinos son fanáticos de la micología, así que la floración no se desperdicia. La principal localidad donde se consiguen las setas y hongos es Moncalvillo. Sin embargo es posible encontrar cosecha en Hoyos de Iregua, Sierra La Hez, en Alto Oja.

Aun así es posible encontrar más de 70 especies en todo el territorio que compete la Comunidad Autónoma de La Rioja. Sin embargo, desde 2015 la recolección micológica en ese lugar se reguló. El lugar más común donde se puede recolectar Boletus en la Rioja es en el Parque Natural de Sierra de Cebollera. ¿Quieres conocer cuáles son estas especies? Aquí podrás descubrir cómo son y los diferentes tipos de setas que se encuentran en La Rioja.

¿Cómo son los Boletus?

El sombrero del Boletus puede medir desde 6 hasta 25 centímetros de diámetro. Posee una forma hemisférica, convexa y aplanada. Los boletus son característicos por su cutícula lisa, untuosa y húmeda. Los colores pueden variar según el tipo: ocre, marrón leonado, crema, marrón rojizo y con algunas partes blanquecinas.

Las setas y hongos son reconocidas por su margen espeso, excedente y con una línea marcada de tono blanquecino. La mejor parte de los Boletus de La Rioja es su carne abundante, al principio un tanto compacta, pero blanda cuando está madura. Sigue manteniendo su tono blanquecino y tanto su olor como sabor son atractivos.

Recolección de setas en La Rioja

En la actualidad la recolección micológica en La Rioja se ha regulado por la recolección incontrolada y abusiva de los habitantes y cercanos hacia sus propios recursos naturales. Por ello desde 2015 el Gobierno regional decretó que se pueden recolectar 6 kilos de setas (entre ellas Boletus) por persona, además de la prohibición de recolección los días lunes y martes.

Asimismo se estipuló un límite de cantidad, limitación de recursos, zonas, temperatura, permiso de aparcamiento e importe en cada zona de acceso acotado que posea setas y hongos, de forma que los habitantes tengan un límite máximo al recolectar. Por norma general es necesario: autorización, permiso temporal, nominativo e intransferible. También hay que llevar consigo una identificación (DNI, pasaporte o carnet de conducir).

De igual forma los acotados de La Rioja acordaron incautar aquellos que incumplan alguno de estos puntos:

  • Exceso de cupo.
  • Estar ilegalmente dentro de una zona acotada.
  • Recolectar setas pequeñas (que aun no han madurado).
  • Persona que no posea permiso.
  • Persona que exceda de la cantidad de kilos estipulada por día.
  • Cantidad de personas por día.

Otros tipos de setas que se encuentran en La Rioja

Ya habíamos mencionado que existen más de 70 especies de setas dentro de la Rioja. Para ser específicos son 74 especies, entre ellas el Boletus. Estas son comestibles y recolectadas dentro de las normas que la Comunidad de La Rioja estipula. Aquí algunas de las más famosas y buscadas por los pueblerinos.

setas en la rioja

Seta de Chopo

Este tipo de setas crece formándose en grupo o ramilletes del mismo tipo. Por lo general aparecen en troncos de chopo negro, aunque en algunos casos es posible hallar la seta de Chopo sobre la madre de algunos árboles. Entre ellos: olmos, sauces, saúcos, higueras, plátanos de los paseos, entre otros.

Estas son algunas de las características para identificar la Seta de Chopo:

  • El sombrero de la seta mide desde 3 hasta 12 centímetros de diámetro.
  • Es globoso, hemisférico, aplanado en las orillas y convexo.
  • Su cutícula es untuosa y tiene humedad. Incluso es de margen incurvado.
  • Se cuartea en tiempos secos. Es casi lisa o rugosa rizada.
  • Su color varía. Puede ir desde un pardo marrón oscuro (las setas más jóvenes) hasta casi un tono blanco (setas jóvenes y adultas). Aun así se pueden ver setas de Chopo de color crema, ocre o con colores combinados.
  • Sus láminas están adheridas o un poco decurrentes. Por estar en conjunto suelen estar apretadas y desiguales.
  • Miden de 5 a 12 pie de alto.
  • Entre 0,8 y 2 centímetros de grosor. Son cilíndricas y curveadas. Por lo general son lisas o con algunas fibrillas blanquecinas.
  • Las setas de Chopo tienen mucha carne en su interior, muy tiernas en la copa o sombrero, y algo fibrosa en al pie.
  • Sabor suave, dulce. Olor típico de las setas y un tanto particular, fúngico.

Seta de Cardo

Las setas de Cardo aparecen justo encima de las raíces muertas del cardo corredor, ya sea en praderas o terrenos que no poseen cultivos. Su producción se da desde finales de primavera hasta el otoño. Este tipo de seta es saprofita y su cultivo se da de forma industrial, por ello es una de las más abundantes en las tierras de La Rioja.

El casco o sombrero de la seta de cardo tiene entre 3 y 10 centímetros de diámetro. Este es de forma aplanada, convexa y fina en los bordes. Lo caracteriza su ondulación irregular, margen enrollado o incurvado. La cutícula de esta seta se separa por ser seca, lisa o en su defecto aterciopelada. En ella posan fibrillas delicadas en forma de escamas o radiales.

El color de las setas de Cardo puede variar: crema, grisácea, tonos beige, ocráceo, pardusco o marrón. Mide entre 2 y 7 centímetros de alto y de 0,5 a 2 centímetros de diámetro. Su forma es cilíndrica o atenuada. La carne que la constituye es abundante, tierna y elástica. De color blanco, olor casi impermisible y de buen sabor.

Seta Fina

También es llamada Perrochico. Es de hecho una de las especies más comunes y consideradas en Sierra de Cebollera, La Rioja. Suele hacer su aparición en praderas, setos y lugares herbosos. La Seta Fina crece en la primavera en forma de hileras o corros. Sin embargo, en ocasiones se dan algunos de esta misma especie en otoño.

El casco o sombrero de la seta fina mide desde 4 a 12 centímetros de diámetro. Comienza siendo globoso, luego convexo y al final se aplana. Se trata de un boletus de ejemplares jóvenes, de cutícula separable y de color mate. Es algo versátil puesto que en algunos casos es seca y en otras un poco húmedas.

Su tallo oscila los 4 y 8 centímetros de altura y tiene un grosor de entre 1,5 a 2,5 centímetros. Por lo general son robustos, cilíndricos, de color blanquecino y una base seca, lisa que contiene fibrillas. La carne de las setas finas es abundante, tierna y maciza. Esta es una de las razones por las cuales los recolectores la buscan constantemente tanto para su consumo como para su venta.

Pardilla

Este tipo de seta es de las más flexibles en cuanto a ambiente. La pardilla es una especie que vive en cualquier tipo de bosques, suelos silíceos o calizos, en praderas, montañas y arbustos (como el brezo y el boj). Este tipo de seta fructifica en cualquier época de otoño. Resultan ser grandes setales que, al unirse formas los bien conocidos corros de bruja. Esta es otra especie muy abundante en las tierras de La Rioja.

Estas son algunas de las características que posee pardillo:

  • Casco o sombrero de entre 6 y 20 centímetros de diámetro. Este es convexo y aplanado. Suele curvearse al llegar a su etapa de madurez.
  • Cutícula separable, de tono grisáceo, liso y el centro es aún más oscuro.
  • Sus láminas son desiguales, apretadas, de color gris pálido o crema.
  • Abundante carne color blanco, de características sólidas y homogéneas, pero aún así blanda.
  • Su color es casi indefinible. Algunos lo catalogan como ¨…fúngico fuerte, espermático o algo harinoso¨.

Su consumo debe ser con precaución puesto que para algunas personas es tóxico. Es fácil de consumir para ciertas personas, para otras es intolerable (por el sabor) o incluso provoca indigestión.

Negrilla o Seta ratón

También es una de las más vistas en varias zonas de La Rioja, sobre todo en bosques de coníferas o cercanos a este. La negrilla, o bien llamada Seta ratón, se da en otoño aunque es de las especies más frecuentadas.

Es casi inoloro y su sabor es agradable al consumidor. Su casco o sombrero mide entre 3 y 7 centímetros de diámetro. Este es caracterizado como cónico y acampanado. La cutícula de la seta ratón es seca y contiene fibrillas de tonos oscuros. Las láminas que lo componen son desiguales, apretadas, de color blanco pero con bordes negros.

El tallo o pie llega a medir hasta 6 centímetros de alto y entre 0,6 y 1.5 centímetros de grosor. Su color es blanco, de aspecto subcilíndrico, sedoso y la mayoría de los casos no posee cortina. Los consumidores califican su carne como delgada y firme. El tono de esta es blanquecino, aunque la cutícula comestible es de tono grisáceo.

Piel azul o Borracha

Una de las que más llama la atención puesto que su piel es gruesa y posee un color lila o violeta pálido. Por ello su nombre de piel azul o borracha. Además, se caracteriza por tener un sabor un tanto dulce y aroma intenso.

Este tipo de setas habita en los bosques de La Rioja o en ambientes abiertos como en brezales. Se ven en otoño y primavera, aunque prevalecen hasta que entra el invierno. A medida que crecen forman grupos abundantes pero permanecen en individualidad.

El sombrero de las setas de piel azul puede llegar a medir hasta 14 centímetros. Los más jóvenes son de forma convexa, mientras que los adultos se aplanan y tienen un margen enrollado. La cutícula de esta seta es lisa, húmeda, adherente, separable de la carne y con diferentes tonos como pardo, azul, lila o violeta grisáceo.

El pie ronda entre los 5 y los 12 centímetros de alto y entre 2 y 3 centímetros de grosor. El pie es cilíndrico y grueso en su base, contiene el mismo color que las láminas o, en algunos casos, un tanto más claro.

Hongo blanco

Es de las especies que más frecuenta La Rioja. El hongo blanco crece desde la primavera hasta el otoño. Por lo general es posible encontrarlo en praderas, herbosos y bosques de pino, encina, haya y roble. Las puedes distinguir por su color blanco y su aparición en grupos.

El sombrero de los hongos blancos mide entre 5 y 16 centímetros de diámetro. Es comparado con un globo, aunque es algo convexo y aplanado al final. Lo caracteriza su cutícula lisa y de un color blanco total, en algunos casos de tono crema o con manchas amarillas por la edad que tienen.

Sus laminas son libres, muy apretadas y van desde un tono blanquecino, pasando por un rosa pálido, rojizo, marrón y finalmente un pardo grisáceo. Su carne es abundante, también de color blanco. En cuanto a aroma es comparado a almendra amarga pero muy agradable y dulce al paladar.

De alto puede llegar a medir entre 6 y 12 centímetros y entre 1,5 y 4 centímetros de grosor. Es otra de las setas subcilíndricas y lisas de La Rioja, aunque se distingue fácilmente por su blancura. El anillo es amplio y con membranas. La parte inferior tiene pequeñas escamas blancos de tonos amarillentos.

El boletus en la gastronomía

La verdad es que, dentro de la gastronomía española, los boletus van bien con muchos ingredientes. Ya sea como acompañantes o como ingrediente principal, las setas, boletus y hongos aportan diferentes sabores y texturas a la preparación. Para algunos es una exquisitez, para otros los hongos no son pasables, ¡pero esto dependerá de la exigencia de tu paladar!

El  boletus en La Rioja tiene múltiples funciones: puedes comerlo crudo o cocinado. ¡De cualquier forma es una delicia! En la cocina riojana son bien vistos los hongos, setas y boletus en revueltos, carpaccios, cremas, a la plancha, ensaladas, guisos o incluso fritas. La creatividad es infinita para este ingrediente y los cocineros de España.

Ahora, ¿cuáles boletus son las más utilizadas en la gastronomía riojana? Esto dependerá de la receta que quieras realizar, puesto que los sabores son diferentes. Los más comunes son los hongos blancos, setas de piel azul, el de cardo, de chopo, pardillas, parasoles, senderuelas, negrillas, níscalos, champiñones silvestres, entre otros. Con algunas se preparan frituras, croquetas, guisos o escabeches, con otros revueltos, sopas o aderezos.

De las recetas más conocidas se encuentran: las setas de cardo a la plancha, risotto de rebozuelos, ajillo de setas níscalos y la tortilla de senderuelas. Esta última involucra muchos vegetales y huevos. Así que, puedes elegir algunas de estas o diseñar nuevas recetas hechas en casa para complacer al paladar con este rico alimento natural ¡Sin duda los boletus de La Rioja traen un abanico amplio para múltiples preparaciones culinarias!

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